Día de euforia en los marcados ante la esperanza de la paz en Oriente Medio. Las bolsas han rebotado, el petróleo cae y los bonos reducen su rentabilidad después de varias señales de optimismo respecto a la guerra entre EEUU e Irán. Tanto Pakistán como Washington han apuntado a que el acuerdo de paz podría cerrarse "en las próximas horas", con Donald Trump aventurando que están "en la fase final" de las negociaciones.
Tras conocerse esa noticia, el barril de Texas se hunde un 6%, hacia los 98 dólares, y el Brent pierde un 5,7%, hasta los 104. Además, los tres principales índices de Wall Street suben más de un 0,5% tras haber abierto planos, con el Nasdaq 100 firmando un alza del 1%. El euro, que estaba cayendo, pasa a repuntar levemente frente al dólar, y el bono a 10 años de EEUU cae 9 puntos básicos de rentabilidad, al 4,58%.
Al margen de Wall Street, la posibilidad de un acuerdo ha encendido a todos los mercados que están abiertos actualmente. De hecho, el mismo Ibex 35, que estaba cosechando alzas más moderadas, ha acelerado y ya se revaloriza más del 2%, recuperando los 18.000 puntos. Por su parte, el Stoxx 600 europeo también ha dado un importante salto para subir un 1,3%.
De hecho, la noticia ha provocado que la banca, las acereras y el sector turístico se disparen soñando con que el cierre del estrecho de Ormuz no se prolongue y vuelva la normalidad. ArcelorMittal y Acerinox suben un 5% y un 3,9% respectivamente, mientras que Aena sube un 4,5% e IAG un 4,29%. Por su parte en la banca Santander se dispara un 4,22% al tiempo que BBVA hace lo propio un 3,79$ y Sabadell un 2,9%. Caixabank avanza un 2,44% frente al 2,2% de Bankinter y el 2% de Unicaja. Por su parte Repsol, que estaba teniendo un día tranquilo con ganancias moderadas se ha hundido y ya cae un 2,54%.
Movimientos desde ambas partes
La primera señal de optimismo vino de Pakistán. Según informa la cadena Al-Arabiya, el presidente 'de facto' del país árabe, el mariscal Asim Munir, estaría "muy cerca" de cerrar el acuerdo entre los dos países beligerantes. Según las informaciones, podría presentarlo esta misma tarde o mañana en Teherán. El acuerdo se firmaría después del 30 de mayo, una vez pasada la semana sagrada musulmana del Hach.
Poco después, Trump ha cebado aún más la euforia bursátil al asegurar ante los medios que está "en la fase final" de las negociaciones con Irán, validando las esperanzas de los mercados. A continuación, en un discurso ante un grupo de militares, dijo que la guardia costera había interceptado tres barcos iraníes, y se preguntó si las autoridades islámicas "están dispuestas a firmar o si habrá que ir a bombardearlos un poco más".
Esta mañana, el ministro del Interior de Pakistán, Mohsen Naqi, había viajado a Teherán para avanzar con las negociaciones. Horas después, las fuentes de esta cadena árabe se mostraron mucho más optimistas con los avances. "La versión final del acuerdo entre Estados Unidos e Irán puede ser anunciada en cuestión de horas", afirmaron.
El gobierno Iraní, a través de la agencia Fars, ha confirmado que las negociaciones se han retomado. Según el medio, la presencia del ministro del Interior paquistaní en Teherán tiene como objetivo "facilitar el intercambio de mensajes con EEUU", y esperan que se logre cerrar un acuerdo para "poner fin a la guerra en todos sus frentes, incluido el Líbano" mediante el "plan de los 14 puntos" en el que viene insistiendo Irán desde el principio. Su problema es que tiene "dudas razonables" de que EEUU esté negociando "de buena fe".
Aun así, los mayores problemas siguen estando en las sanciones que Trump está dispuesto a levantar y las garantías efectivas de que EEUU e Israel no volverían a atacar al país islámico. Poco antes, el presidente dijo a los medios que Israel no sería un obstáculo para una paz porque "[Benjamín] Netanyahu hará lo que yo le diga", ha asegurado el mandatario.
De producirse este acuerdo pondría fin a dos meses de conflicto que han dejado al mundo en vilo. Desde que comenzó la guerra, tras los bombardeos de EEUU e Israel, el conflicto ha escalado generando una ola inflacionaria en el mundo. En primer lugar por el cierre del estrecho de Ormuz, el paso angosto por el que cruza el 20% del comercio de energía del planeta.
Pero también, en segundo lugar, porque Irán ha atacado infraestructura energética en toda la región en países como Catar, Irak, Arabia Saudí o Emiratos Árabes. Estos ataques han provocado que buena parte de la capacidad tanto de gas como de producción y comercio de petróleo se hayan visto comprometidas. Como resultado, aunque haya un acuerdo, no se espera que vuelva rápidamente todo el suministro perdido, pero sí se lograría evitar los escenarios críticos que se anticipaban si el bloqueo de Ormuz se mantenía durante más tiempo.
Esta semana, la parálisis en la situación geopolítica, sin ningún tipo de novedad que apuntase a la resolución del conflicto, estaba provocando una mayor preocupación por la inflación y ventas de bonos. De hecho, en la eurozona el IPC ha escalado al 3% y en EEUU está en máximos de tres años. Mientras, Trump amenazaba a Irán con ataques si no alcanzaban un acuerdo, ya que la subida de los retornos de la deuda encarece los costes de financiación de todo el mundo.
















